Maestría Medicina Familiar

Beneficios Derivados de Cursar la Maestría

Los egresados del programa de Maestría estarán capacitados en los siguientes aspectos…

NOTA PREVIA: La persona que piensa en hacer una maestría para avanzar en su vida profesional, personal y laboral se enfrenta a un primer desafío: ¿Cuál opción me conviene? Esta maestría es quizá la más actualizada en el mundo contemporáneo dados los últimos pronunciamientos de la UNESCO en torno a: el reconocimiento de la complejidad en los programas educativos. El documento emitido por la UNESCO en mayo 2015: “Replantear la Educación” es tan importante como el Reporte Faure (1972) o el Informe Delors, “La Educación Encierra un Tesoro” (1996). Y Multiversidad inició con el tema de la transformación educativa con base en complejidad desde el año 2002. Fue pionero en el planeta entero, por tanto, decir que su experiencia y propuesta es la más avanzada en este campo no es una osadía sino la realidad.

Conocimientos:

Al finalizar el programa de la Maestría en Pensamiento Complejo – Medicina Familiar el egresado habrá adquirido las siguientes competencias:

  • Estará plenamente consciente del estrecho vínculo que posee la práctica de la profesión médica con las condiciones reales del mundo, en todos los niveles de presentación que éste posee, particularmente en lo tocante al individuo enfermo en el seno de su grupo familiar y de convivencia;
  • Conocerá los avances que en materia de salud se han logrado para el bienestar de la familia, señalando las deficiencias de los sistemas que, muchas veces de manera oficial, se integran;
  • Conocerá los elementos epistemológicos del pensamiento complejo y. al mismo tiempo, sabrá en qué textos buscar los aspectos más profundos de la complejidad asociada a la medicina;
  • Será capaz de discurrir acerca del cómo y del porqué las ciencias y las humanidades no sólo no se contradicen, sino que se necesitan unas a las otras, al grado de comprender que es imposible aislarlas separadamente, so pena de caer en graves contradicciones;
  • Podrá hacerse una idea más justa acerca de las condiciones reales de existencia de las familias humanas en el mundo, en su continente y en su país;
  • Notará la importancia de transmitir sus inquietudes, sobre las enfermedades complejas y los beneficios del pensamiento complejo, a otros colegas del área de la salud;
  • Tomará conciencia del papel único e insubstituible que cada miembro de un equipo de salud juega en la integración del seguimiento de los pacientes, que es lo propio de la Medicina Familiar;
  • Como parte de estas inquietudes, será capaz de construir propuestas docentes en sus escuelas de medicina de origen, con el fin de promover una medicina crítica más interesada en el bienestar de los individuos no aislables, que en hacer crecer la imagen propia;
  • No sólo será capaz de entrar en contacto con otras maneras de la práctica médica, por medio de conceptos y terapéuticas alternativas, sino que buscará promover el valor de los conocimientos, eso sí, otorgando a cada uno la ponderación que merezca según las circunstancias en que le empleen;
  • Intentará organizar zonas geográficas, como aquéllas en las que el propio médico habita, con el fin de promover el nuevo pensamiento médico, basado en el pensamiento complejo.

Habilidades y destrezas: ​

  • El deseo por promover una forma de cultura que, respetando las formas establecidas, no impidan el ejercicio correcto de la medicina, para impulsar los valores de la salud en aras a desarrollar el sentido de la existencia de los individuos en su entorno familiar;
  • La capacidad de adentrarse empáticamente en las familias de sus pacientes con el fin de conocer mejor lo que propiamente les atañe;
  • La conciencia del papel que el paciente juega en su familia, logrando extender el beneficio terapéutico a los demás miembros de la misma;
  • El reconocimiento del valor, de la importancia, de la relevancia y de lo ineludible de otras formas de conocimiento, médico o no, para aspirar a la integralidad del proceso salud-enfermedad;
  • La capacidad de sopesar el valor de los errores, si los hay, a todos los niveles, tanto los propios como los de otros, viéndolos no como el fracaso de los sistemas, sin más, sino aprendiendo de ellos y, sobre todo, recordando las condiciones que condujeron a tales errores, no sólo para no repetirlos, sino para descubrir que, probablemente, dejen de ser errores en otras circunstancias;
  • El reconocimiento fundamentado de que la enfermedad es, de suyo, un mecanismo de la naturaleza que intenta restaurar el estado de sano, luego, aprendiendo a leer en los signos y síntomas de los pacientes, integrando así los grandes síndromes sobre los que trabajar la terapéutica y también la profilaxis:
  • La adquisición de la más importante de las aptitudes en la educación continua, a saber, el autodidactismo que, no satisfecho con lo ya aprendido, va e indaga en todos los medios con que cuenta, para actualizar su saber y, al mismo tiempo, desarrollar la capacidad crítica necesaria a no aceptar a ciegas nada que pudiera perjudicar a sus pacientes;
  • Verá en el pensamiento complejo un nueva estructura de la percepción del mundo y de sí mismo, más apta para comprenderlo, si es posible, y para aceptarlo sin fatalidad;
  • Desarrollará la disponibilidad y el servicio, ya presentes en la vocación médica, con interés real, hacia todo lo que concierna a la familia del paciente;
  • Propondrá procesos de auto-organización al interior de los grupos familiares, para que todos aprendan, incluso el médico tratante, a conquistar la salud, a mantenerla y a construir sobre dicha conquista el sentido de sus existencias;
  • Será capaz de conversar en el tipo de discurso técnico médico, tanto como en la forma en que cualquier paciente le comprenda y, en consecuencia, coopere en el tratamiento; en el primer caso, podrá comunicar sus saberes y experiencias a otros colegas, en los foros destinados para ello; en el segundo caso, obtendrá más fácilmente la cooperación de sus pacientes y familiares a lo largo del tratamiento;
  • Reconocerá el papel fundamental de la ética como la reflexión filosófica personal acerca del deber ser del hombre, salvaguardando siempre y por encima de todo la dignidad del ser humano, independientemente de su edad, condición socioeconómica, fenotipo y genotipo;
  • Dará seguimiento a sus pacientes, junto con sus familiares, aún después de haber sido dado de alta;
  • Siempre estará dispuesto a consultar con otros colegas el o los diagnósticos tentativos de un padecimiento, jamás olvidando que se refiere a un ser humano integral, que no ha perdido nada de su dignidad, ni de su integralidad, a pesar de la enfermedad que le aqueje, sea cual sea ésta.

Actitudes:

Dada la naturaleza de la medicina familiar y, en sí, de toda la medicina, las actitudes no son separables de las habilidades y de las destreza antes mencionadas, a no ser que se expongan artificiosamente en un artículo o libro. Este hecho es la garantía de fondo de complejidad que posee la medicina y que no puede eliminar, so pena de convertirse ella misma en un océano de conceptos que, como consecuencia, ven en el paciente un acertijo y en sus familias un estorbo.

​El egresado podrá desempeñarse en:

  1. Escuelas de enseñanza básica (primarias y secundarias), para la promoción de la salud en los alumnos y en sus respectivas familias.
  2. Escuelas de enseñanza media superior (preparatorias o equivalentes), para promoción de la salud y la formación, en sus primeros pasos, de futuros profesionistas de la salud en general.
  3. Facultades universitarias (medicina, enfermería, odontología, psicología, QFB, etc.) para elevar la conciencia de los ya no tan lejanos profesionales de la salud, hacia la ambiciosa meta de la integralidad.
  4. Hospitales y Clínicas, ocupando un lugar como médico tratante o, que es lo más deseable, haciendo un lugar a la medicina familiar, lugar que por derecho le pertenece y que puede resultar de gran interés para las autoridades, por la eficiencia en la promoción de la salud y en el desarrollo de una auténtica cultura de prevención de enfermedades.
  5. En la práctica independiente, acudiendo a los hogares, sea o no solicitado, para ganar la confianza de las familias y mostrar las bondades del seguimiento, de la consulta y del aprendizaje de cada miembro, adecuado a su edad y condición.
  6. En cualquier centro, sociedad, organización o institución que promueva la apertura del pensamiento, para colocar su único interés en el bienestar de las familias, núcleos celulares de la sociedad humana.